¿Es Google Subjetivo?
Recientemente el New York Times recogía las suspicacias generadas por los resultados de las ultimas búsquedas realizadas en Google, que ubicaban dentro de las primeras opciones en ciertos temas al nuevo lanzamiento de la compañía llamada Knol, por considerar sospechoso que una página tan reciente tuviese en dichas búsquedas tal relevancia, percepciones que abrían el escenario para preguntarse si Google estaría convirtiéndose en una compañía de contenidos y por esa razón favorecería a sus páginas, dentro de las que se encuentran nombres tan famosos como YouTube y Google News entre otros, que aunque no cuentan con contenidos propios, si se convierten en unas de las principales fuentes a las que acuden los internautas en busca de los mismos, al alojar en unos casos, e indexar en otros, gran cantidad del contenido que se encuentra en la red.
Y es que es natural que surjan este tipo de dudas cuando Google esta en las dos puntas de la línea, es decir, como buscador y como resultado, un ejemplo puede ser Wordpress con Blogger, ambas alojan y proporcionan herramientas de gestión de blogs, sin embargo, no existe razón alguna para pensar que Google privilegia a los blogs creados en su portal.
Lo anterior, sería como pensar que los premios MTV en sus versiones de música y películas, a pesar de ser entregados por votos del público, favorecen de alguna manera a las productoras de Viacom, grupo al que pertenece no solo MTV sino también Paramount Pictures y Nickelodeon entre otras, o que las 40 principales no son las elegidas por el público. Es cierto, muchos no estarán completamente convencidos, pero siempre he preferido mirar estas situaciones bajo la presunción de buena fe.
Personalmente coincido con el NYT, y no creo que exista una conducta de este tipo por parte de Google, ni que el buscador afecte a páginas que compitan con las suyas alterando los resultados de sus búsquedas, de hecho, la existencia de técnicas que optimizan la ubicación en motores de búsqueda en Internet, SEO (por sus siglas en inglés, Search Engine Optimization), demuestran que es posible lograr un mejor posicionamiento las páginas que las emplean, así como también ayuda el correcto etiquetamiento de los contenidos.
Sin embargo, para los que sigan sin convencerse, pueden hacer la prueba personalmente mediante Google minus Google, creada por Timo Paloheimo, un blogger finlandés que inspirado por el artículo del NYT, decidió ingeniarse la forma de ofrecer la posibilidad de buscar a través de Google, pero sin que se incluyeran en la búsqueda dominios relacionados con la empresa, como Knol o YouTube y que le ha representado un éxito inesperado tanto para su autor, como para el experimento.
Bits resalta esta iniciativa, informando además que Google ha declarado al respecto, que por años los usuarios han tenido la posibilidad de ajustar su experiencia a través de la herramienta de búsqueda avanzada, y que son bienvenidos todos los esfuerzos que ayuden a entregar información útil y que expanda las opciones de los usuarios, es decir, no existe inconveniente con esta interesante adaptación que refina la búsqueda de la forma ya descrita.
Otra opción interesante es realizar la misma búsqueda en Google y en Yahoo, y encontrarán que los resultados son muy similares, hice lo mismo con Microsoft Live Search y con Cuil, pero en este caso la ubicación no es la misma, y para ser sincero, no me llama la atención por el momento ninguno de los 2 buscadores, a pesar de haber intentado usarlos antes de esta prueba, me parece que Yahoo mientras siga existiendo, es una interesante alternativa, en caso de vernos amenazados por monopolios o abusos de posición dominante, o solo por cambiar un rato.
Google es una compañía que ha revolucionado no solo la forma de buscar en internet, sino también la experiencia de los usuarios en la red, al facilitar la transformación de espectadores y consumidores, en productores de contenido, sin embargo, ha alcanzado una posición privilegiada de dominio en el mercado, que lo mantendrá en adelante, en el límite entre la posibilidad de incurrir en abusos, o mantener las buenas prácticas y conservar la confianza de los usuarios.


