LA RED ÚNICA NACIONAL

Desde hace algún tiempo se viene comentando principalmente por parte de la Comisión Nacional de Televisión (CNTV), la utilidad que traería la implementación de una red única nacional para la transmisión de la señal de televisión digital en Colombia. Red que de ser desplegada eficientemente, ahorraría a los canales costos de implementación y operación y ampliaría notablemente el nivel de cubrimiento de la señal de todos los canales, incluyendo los privados, en el territorio nacional.

Esta iniciativa sin embargo, no deja de generar ciertas preocupaciones sobre la forma en la que sería implementada, teniendo en cuenta, que de existir una sola red de transmisión de señal televisiva en el país, el encargado de operarla sería el único puente entre los canales y el acceso al espectro electromagnético, por lo que estos ultimos, en especial los privados, tendrían que dejar en manos de un tercero lo que hasta hoy tienen bajo su control.

La situación descrita anteriormente, nos lleva a la primera cuestión que es ¿quién sería el encargado del despliegue y operación de la red? Ciertamente debe ser alguien que garantice su objetividad en el manejo de la señal y de las necesidades de los canales, con un control estatal que permita garantizar esta imparcialidad y eficiencia.

Sin embargo, una red de este tipo no nace de la noche a la mañana, y aunque la red de transmisión de la señal audiovisual no es interdependiente para su funcionamiento, si necesita de estaciones que se encuentren ubicadas en puntos estratégicos de las zonas que se pretenden cubrir, con el fin de lograr que la señal sea recibida por la mayor cantidad de receptores posible. Por lo que el potencial operador deberá contar de antemano con estas infraestructuras, para comenzar a prestar el servicio en el menor tiempo posible.

Las alternativas para el despliegue de la red no son pocas, ya que el servicio bien podría ser prestado por un tercero, que mediante un acuerdo (compra, arrendamiento, concesión en el caso de la red pública) bien con RTVC en cabeza de quien se encuentra la red pública, o con los canales nacionales privados, que operan su propia red, podría tener acceso a infraestructuras ya establecidas. O por el contrario, que directamente alguno de los propietarios de red decidiera prestar el servicio. No obstante, parece que la intención de la CNTV tiende hacia la primera opción.

Es lógico que la CNTV busque favorecer la constitución de una red única, si consideramos que obedeciendo a las economías de escala, entre más canales contraten los servicios de transmisión con un operador, se logrará una mayor eficiencia en el empleo de recursos físicos y humanos, que llevará a amortizar en un menor plazo el costo de desplegar la red de transmisión de la señal digital, y posiblemente disminuirá el valor en que el Estado y los canales privados tendrían que incurrir de invertir en una red propia.

A pesar de lo anterior, no debemos perder de vista la importancia que reviste para un canal operar su propia red, y por ende tener el acceso directo al espectro electromagnético, con todos los beneficios que esto conlleva, como son: control directo sobre la calidad de la señal emitida; diseño y planificación de las estrategias de cubrimiento y despliegue; independencia tecnológica; confidencialidad de la información, entre otros.

Otro punto importante es el nivel de discrecionalidad del que dispondrían los canales a la hora de determinar si quieren o no transmitir su señal a través de esta red única. En declaraciones ante la comisión IV del senado, el comisionado Ricardo Galán invitó a los canales nacionales privados a que no se opongan a esta iniciativa, invitación que en temporada de prórroga de las licencias de concesión, no me parece oportuna, y toma más la apariencia de mecanismo de presión sobre Caracol Televisión y RCN Televisión, para que acepten apoyar la implementación de esta nueva red.

Mal haría la Comisión Nacional de televisión, en obligar a los concesionarios del servicio de televisión a utilizar los servicios de esta red única, en lo que son decisiones que deben ir orientadas por el modelo de negocio de cada canal, y en consecuencia guiadas por razones de mercado. Exigir de manera vinculante que todos los canales deban contratar la transmisión de su señal a un solo operador de red, crearía a mi modo de ver un monopolio legal injustificado, que incluso y llegando a límites de interpretación extensiva, iría en contravía del artículo 4 de la ley 182 de 1995, que encomienda a la CNTV evitar las prácticas monopolísticas en la operación y explotación del espectro electromagnético asignado a la televisión.

Experiencias de redes únicas las podemos encontrar en España, donde por años Retevisión operó en exclusiva la transmisión de señales audiovisuales, hasta que en el año 2000, obedeciendo a la tendencia europea de liberalización de los mercados de comunicaciones electrónicas, se permitió la entrada de nuevos operadores. Decisión que finalmente contribuyó para que en el 2003, Abertis adquiriera a Retevisión Audiovisual, convirtiéndose en el nuevo operador con posición dominante en este mercado.

Con el fin de revertir el anticompetitivo mercado creado por años de exclusividad en la prestación de este servicio, la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT), ha venido implementando medidas que garanticen la competitividad en este sector, decidiendo conflictos de acceso a infraestructuras de transmisión de señales audiovisuales, que permitan la entrada de nuevos operadores.

Como vemos, en España se pasó de tener un solo operador para la transmisión de señales audiovisuales, a declararlo un mercado relevante en el que era necesaria la regulación ex – ante, por considerarse que no existían las condiciones de competencia efectiva, con la presencia de un claro operador dominante como es Abertis, que ya encuentra mayor competencia en empresas como AXION, que día a día ganan mayor presencia en el sector.

La experiencia española, sirve de ejemplo para conocer las consecuencias que ocasiona establecer de manera obligatoria la existencia de un único prestador de servicios de transmisión de señal audiovisual. En Colombia, en donde como mencionaba anteriormente, existen dos redes a nivel nacional, esta medida implicaría devolvernos en el tiempo y favorecer un monopolio, que por supuesto eliminaría cualquier tipo de competitividad en el sector, y podría llevarnos a sufrir los estancamientos tecnológicos típicos de los mercados en los que no existe competencia.

Por último, me parece importante reiterar, que como manifesté anteriormente, no desconozco los beneficios en cubrimiento y potencial ahorro en costos que trae el establecimiento de una red única. No obstante, considero que si la CNTV la estima como la opción más apropiada para el país, esta debería desarrollarse porque el mercado así lo propicia, propendiendo siempre porque existan las condiciones para una eventual competencia. Pero establecer por la fuerza esta alternativa, ya ha probado por experiencias internacionales como la aquí citada, ser un remedio insuficiente y con consecuencia negativas para el sector, que en un futuro demandará la adopción de inevitables medidas correctivas.

 

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