El efecto Lucy
El SETI (Search for extra-terrestrial intelligence), es una organización que por años, se ha dedicado a la búsqueda científica de señales de vida extraterrestre en el espacio exterior, encontrando por el camino, diferentes situaciones relacionadas con el tema, como la presencia de señales de televisión terrestre en el universo.
Una de las series televisivas a la que frecuentemente recurren los expertos para realizar conjeturas sobre este tema, es, “Yo amo a Lucy”, cuya primera emisión se realizó en Estados Unidos en 1951 por la CBS. Al respecto, Robert Krulwich, recoge en su artículo titulado “Lucy's Laugh Enlivens the Solar System”, algo así como, “la risa de Lucy anima el sistema solar”, las declaraciones del astrónomo Chris Impey, de la universidad de Arizona, según las cuales, un segundo y medio después de iniciada la emisión del programa, algunas señales viajando por el espacio a la velocidad de la luz, ya estarían llegando a la luna, una hora después pasarían Júpiter, y en cinco horas alcanzarían los limites de nuestro sistema solar.
A este ritmo, según el mencionado artículo, la señal de Lucy se encontraría a 57 años luz, que equivalen a 200 trillones de millas de distancia, sin embargo, en opinión de Impey, es muy difícil que la señal pueda ser captada mucho más allá de los límites de nuestro sistema solar, teniendo en cuenta que entre más lejos viaje, más se debilitará, y es difícil concebir unos equipos que logren capturarla e individualizarla de otras señales.
El Dr. Seth Shostak, miembro de SETI, es más optimista sobre las posibilidades de las señales televisivas, y considera que con los equipos adecuados, estas señales podrían ser captadas hasta una distancia de 50 años luz, que es donde según él, ahora se encontraría la señal del show de Lucy.
Shostak, también menciona el experimento realizado por la NASA, desde la estación que se encuentra ubicada cerca a Madrid (España), en donde se transmitieron canciones de los Beatles, hacia la estrella polar (polaris), en un intento por dar señales de vida al universo.
No deja de ser sorprendente (a pesar de las razones técnicas que ocasionan este hecho), cómo una señal que en la tierra alcanza un cubrimiento determinado, puede viajar a través del espacio, a distancias tales, que establecerlas no escapa del plano de lo hipotético.


