Cuando crecer no es tan bueno

Todos los días nos llegan noticias del crecimiento de varios servicios web; desde la expansión de Facebook en Latinoamérica y Asia, hasta la masificación diaria de Twitter. Sin embargo, lo que en la lógica de las economías de mercado es una realidad -mayor número de usuarios; mayores ganancias por optimización de recursos- para muchas empresas web no resulta tan cierto.

El New York Times describe en su artículo "In Developing Countries, Web Grows Without Profit", la situación de empresas de internet, que a pesar de contar con un nombre reconocido y un creciente número de usuarios, especialmente en países en vía de desarrollo, luchan por obtener algo de ganancias en estos mercados, en donde los ingresos por publicidad en los que basan su negocio, son incipientes, y las demandas de infraestructura de red cada vez mayores.

Esta situación conocida como "la paradoja internacional", es la que enfrentan especialmente redes sociales como Facebook o MySpace, y portales de videos o fotografías como YouTube o Flicker, que ven la necesidad de instalar más servidores y optimizar su ancho de banda disponible, ante la creciente demanda de estos servicios por un mayor número de usuarios que ponen a prueba la infraestructura de estas empresas.

Ante situaciones como esta, las compañías deben decidir cuál es el mejor camino a seguir, experiencias como la explosión de la burbuja de las empresas .com a finales de los noventa principios de dos mil, es un pasado no tan lejano, que recuerda las consecuencias de no monetizar la popularidad de un portal en internet.

Twitter, ganador este año del webby award "Breakout of the Year", es un portal cuya popularidad sube a cada minuto, tanto que el año pasado llego a crecer en un 900%. Sin embargo, aún no ha podido implementar una estrategia que le permita convertir esa masificación en dinero.

Portales de contenidos audiovisuales como Veoh o Hulu, han establecido restricciones territoriales a sus servicios, por lo que en países como Colombia o España no es posible acceder a los contenidos que ofrecen. Y aunque gran parte de estas restricciones tiene su origen en las bajas proyecciones económicas que ofrecen ciertos países, también existen motivos de orden legal y comercial, teniendo en cuenta, que estos contenidos tienen mercados regionales determinados con distintas legislaciones, en donde son distribuidos a través de las diferentes modalidades del servicio de televisión (abierta, satélite, cable, IPTV).

No obstante lo anterior, no cabe la menor duda que de ser rentable la distribución de estos contenidos a través de internet en alguno de los territorios en los que actualmente se encuentra limitado el acceso, estas restricciones no existirían. Sin embargo, este tipo de posiciones lejos de ser reprochables, son comprensibles; no es posible desarrollar una actividad que tiene un costo para los prestadores del servicio, si no existe una fuente de financiamiento que garantice la sostenibilidad de un proyecto de este tipo.

Un ejemplo de esta realidad lo podemos observar en un símbolo de la web 2.0, como es Wikipedia, enciclopedia en línea en la que los usuarios son los encargados de editar los contenidos, sin cobrar por estos servicios, que se vio obligada a solicitar donaciones de los internautas para continuar funcionando.

Situaciones como las ya mencionadas, nos demuestran que Internet se aleja cada día más del concepto de aldea global y democratización de la red, para acercarse a criterios como el de estratificación y restricción de acceso a servicios. Esto contribuirá a que la brecha digital no solo se predique de las limitaciones de conectividad, sino también de accesibilidad.

Para disminuir el impacto de esta estratificación en los países en vía de desarrollo, es importante que se concentren esfuerzos por hacer más atractiva la red para los anunciantes, promocionando Internet, como una verdadera alternativa, tanto para grandes empresas, como para pymes y mipymes. De esta forma, se podría evitar que cada vez sean menos los servicios web disponibles en estos países.


 

1 comentarios:

  1. Muy buen post. En efecto, es claro que los famosos modelos de negocio en Internet no están aguantando los propios costos de infraestructura que tienen los servicios más grandes de Internet.

    Es por eso que sale Rupper Murdoch a decir precisamente que el modelo de acceso gratis a los servicios de Internet (en su caso de información) está mandado a recoger.

    Ni los servicios streaming lo resisten, ni los de noticias, ni....

    Que hacer? cómo combatir una cultura de lo gratuito que es Internet desde sus inicios y hacer entender a los usuarios que si quieren grandes servicios (como youtube) deberán pagar por ello?

    on 7 de mayo de 2009 22:45