El retiro de
PACSA cuyo integrante insignia es el grupo español Prisa y el condicionamiento hecho por Inversiones Rendiles (Grupo Cisneros) para la presentación de su propuesta, han llevado nuevamente el proceso de adjudicación del tercer canal al
debate público.
Varios son los aspectos que preocupan a los proponentes que no se plantean presentar sus propuestas en las condiciones actuales. Sin embargo, tres merecen especial atención por ser los de mayor relevancia al momento de efectuar la licitación, como son: la red de transmisión, la banda de frecuencia y el mecanismo de selección del concesionario.
La red de transmisiónEn el país existen actualmente dos redes de transmisión, una pública y la otra privada propiedad de Caracol TV y RCN TV; el problema al que se enfrenta el tercer canal es el alto costo de desplegar una red analógica propia, más aún cuando nos encontramos ante un periodo de transición hacia la televisión digital, por lo que amortizar el costo de una red camino a la extinción se presenta más que complicado.
En países como España
existen empresas que ofrecen servicios de transmisión de señal de televisión en condiciones de acceso equitativas, por lo tanto, es posible para un canal solucionar la carencia de red contratando los mismos. No obstante, en Colombia las redes fueron concebidas en régimen de autoprestación, lo que no les impide por supuesto expandir su modelo de negocio.
El tercer canal tendría como alternativa entonces, negociar los servicios de red bien con los Canales Nacionales Privados o con RTVC; luego de solucionar aspectos como: el precio, condiciones de acceso y emisión, y especialmente el régimen de competencia.
La frecuenciaLa frecuencia asignada al tercer canal será en UHF, circunstancia que ocasionará mayores gastos en infraestructura para lograr el cubrimiento proyectado por el operador, sin contar con la separación en el sintonizador del televisor entre el nuevo canal con respecto a sus competidores.
En este aspecto el gobierno ha sido enfático con respecto a la frecuencia asignada; por lo que los proponentes deberán analizar si las estimaciones económicas de los pliegos se ajustan a los pronósticos de cubrimientos e ingresos contemplados en su modelo de negocio. Es decir, si el precio de la concesión se ajusta a la proyección de ingresos realizada.
El mecanismo de adjudicaciónEste es quizás el tema más polémico de la licitación, al margen de la discusión sobre la legalidad o no del mecanismo mixto de selección escogido por la CNTV, en el que se mezclan la subasta pura con la oferta de contenidos, es oportuno aclarar que más que un aspecto puramente legal, representa también un factor de conveniencia y transparencia.
En una subasta pura, los proponentes se centrarán exclusivamente en su propuesta económica, lo que sin lugar a dudas llevará a que los ingresos del Estado por la licitación sean superiores a los que se percibirían en un proceso donde se tengan en cuenta otros factores. Además, es el mecanismo que ofrece la mayor objetividad, transparencia y garantías para los oferentes.
No es ninguna teoría novedosa que el rating es el fundamento y sostén de la emisión de unos contenidos sobre otros. Pretender que obligando al tercer canal a ofrecer contenidos más variados se modificará la demanda del televidente colombiano, es ingenuo y no aporta de forma alguna al crecimiento de la televisión nacional.
Esta medida no sólo es innecesaria, incontrolable e inútil; sino que constituye uno de los mayores escollos para que un proponente participe en el proceso, teniendo en cuenta que lo incluye en un mercado en el que tendrá que competir con desventaja frente a los demás canales nacionales, -especialmente los privados- quienes no tienen este tipo de condicionamientos.
Si lo que la Comisión pretende es favorecer la diversidad temática de la televisión en el país, tiene mejores alternativas para lograrlo, como puede ser: entregar la administración de uno de los canales públicos a un tercero, estableciéndole los mínimos de contenidos deseados en cada clasificación; o con el dinero de más que recibirá por la subasta pura, incrementar los fondos para que los canales públicos cuenten con un mayor presupuesto que permita elevar la calidad de su programación.
Imaginemos un partido de fútbol en el que no gana el equipo que marca más goles, sino que se tendrá en cuenta también el que menos número de tarjetas amarillas y rojas acumule; adicionémosle además que este conjunto tendrá que jugar en un campeonato en el que los otros equipos podrán ganar sus partidos solo por goles. El número de goles es objetivo, el de tarjetas también, pero ¿tiene realmente sentido? ¿Es equitativo?
Es posible prorrogar indefinidamente el cierre de la licitación, pero esto no cambiará el hecho que el mecanismo de selección no es el apropiado para un proceso de esta envergadura, el país y la televisión pública agradecerían un replanteamiento del modo de selección escogido por la CNTV.
Al sostener el gobierno que se
continúa con el proceso así quede un sólo proponente, es igual a decir que el canal se va a entregar por el precio base de la concesión, resultando como único perjudicado el Estado, que es quien deja de percibir los ingresos superiores que posiblemente se hubiesen logrado mediante la subasta y con la presencia de varios oferentes.
El problema al que se enfrenta la Comisión Nacional de Televisión es de gestión, adjudicar el tercer canal con un sólo proponente y por el precio base de la concesión, demostraría una pésima ejecución de la licitación, que redundaría en perjuicio de todos los colombianos - televidentes o no-.
Replantear el modelo en estas instancias sería más que bienvenido, beneficiaría a la televisión nacional que recibiría seguramente mayores ingresos; ayudaría a la transparencia del proceso ,al recuperar la confianza de los proponentes y la pluralidad de ofertas, además de ofrecer un factor de selección verdaderamente objetivo y libre de controversias.
Actualización 22/12/2009 6:50 pm: Inversiones Rendiles mediante cartas a la Comisión Nacional de Televisión y a la Ministra de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones
informa que no presentará propuesta a la licitación para la adjudicación del tercer canal.